Extremadamente tierno.
Muy bonito y divertido. El protagonista es demasiado bueno actuando, y es muy carismático, me encantó.Me gustaron bastante los personajes secundarios, ya que le aportaron algo bueno a la trama. En general fue bastante entretenido, pero me hubiera gustado que pasara algo más antes de que acabara. No necesariamente un beso, pero si más desarrollo de su relación, de ellos conociéndose y pues entendiendo mejor sus sentimientos.
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Bastante olvidable.
En cierta forma estuvo bien, cute. La cosa es que está bastante incompleto. No te cuentan mucho de su tiempo separados, o desde cuando está enamorado Eddy de Ian. Me hubiese gustado saber esos detalles, ya que le hubiesen dado más desarrollo y peso a su relación.No porque algo sea corto significa que tenga que estar hecho a medias.
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¿Lo recomiendo? Sí, súper sí.
El principio es un poco lento... Xiguang claro que necesitaba tiempo para superar lo que pasó con Zhuan Xu, pero ese tiempo pasa justo en pantalla.Tal vez es por qué él no me cae tan bien jajaja, o porque eso la hizo sufrir.
Pero desde que comienza a avanzar su relación con Lin Yusen todo va sobre ruedas, no solo la parte romántica, sino que él realmente la anima a mejorar y superarse en lo profesional, tal vez porque entiende lo que se siente ser hijo de rico y que no esperen algo de ti, o tal vez porque desde que la conoció le impresionó su personalidad decidida.
Amo que ambos sean ese tipo de persona, se esfuerza y hace lo que quiere, sabe que tiene ese privilegio y también intenta ayudar a los demás para que hagan lo que quieran. También me gusta mucho su química, de verdad parecen novios, no en el sentido de la pasión o la química en los besos, sino en sus conversaciones, parecen conocerse e ir por el mismo tipo de pensamiento, eso es algo complicado porque no solo depende de la actuación y química de los actores, sino de lo pulido de guión, y eso es algo que debo reconocer.
También eso logra que ambos personajes protagonistas se vean como personas inteligentes y no como que todos sean tontos, eso igual estuvo bien logrado.
No me encantan los dramas modernos, lo vi porque tenía una cierta popularidad y quería conocer a estos dos actores, además cuando lo inicié me había quedado sin nada que ver por un rato y quería bajarle la intensidad... pero fué mejor de lo que pensé.
Igual quiero alabar que los temas médicos están correctos, no es perfecto pero no es un documental de medicina, es un drama romántico jajaja
Y en resumen, me gustó muchísimo considerando que ni conocía a los actores ni es lo que suelo ver.
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Amor en canapé
Do Hoon (Yoo Jung Hun) no recordaba a Yoon Soo (Lee Ki Taek), a quien conoció en sus épocas universitarias. Hoy, el primero se ha convertido en un solitario empleado del área creativa de una empresa publicitaria. Su aburrida rutina gravita entre la monotonía y los excesos laborales. Pero esa monotonía comienza a cambiar cuando entra en escena su nuevo vecino, un experto cocinero que, con la excusa de sus prácticas, comienza a involucrarse en su vida cocinando para él. Y resulta que este enigmático personaje no es otro que su antiguo compañero quien, con sus exquisitos platos, irá conquistando al infeliz oficinista. La relación de ambos irá creciendo con ayuda de la tenacidad y el particular empeño con el que el cocinero elabora sus recetas.Una idea que no deja de tener un componente original. La elaboración y las descripciones de las diversas recetas simbolizan el sentimiento genuino hacia el compañero. Después de todo, cocinar especial y dedicadamente para alguien no es otra cosa que una expresión de amor hacia el comensal.
Con un final redondo, tan sencillo como sutil y de lágrimas dulces en los ojos, esta modesta serie logra conmover con la misma calidez de esa comida preparada con amor y esmero. Atributos que esta tierna obra supo mostrar con talento y un desarrollo fugaz pero ameno. Fácil de ver, producción honesta y buena dirección. Un romance que no necesita tensión erótica ni sexo para llegarte al corazón.
Sin embargo, percibo una sobrecarga de diálogos e interacciones de oficina que podrían haberse simplificado en favor de un mejor desarrollo de ambos personajes y así poder construir una tensión física que el tema naturalmente amerita. Se queda, no obstante, en la ligereza de una serie injustamente casta, a contramano de un guion interesante que invita a reclamar más.
Se nota, por lo tanto, cierta pereza narrativa que le da un baño de intrascendencia a una idea que amerita mayor potencia. La tomo como un refrigerio liviano, de los que uno se sirve cuando el hambre no apremia. Tanto la dirección como la producción son prolijas, lo que refuerza su intención. Me gustaron las actuaciones.
Fernando R.
Exproductor
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Me encariñé mucho con yumi, me vi reflejada en sus emociones y con su relación con woong, realmente esperaba que terminaran juntos, pero aunque era bueno, no era la persona para ella. Me gustó el desarrollo de su relación y como todo se sentía tan natural, pero puedo entender porque las cosas se dieron así, ambos tenían prioridades distintas, woong era una persona muy orgullosa, nunca pudo sincerarse y apoyarse en ella cuando tuvo problemas en el trabajo y con el dinero, pero para yumi esa distancia se traducía en desamor y comenzaron alejarse cada vez más.Realmente esperaba que pudieran arreglar las cosas y terminar juntos, pero talvez era lo mejor, eran incompatibles y estaban en momentos distintos buscando cosas distintas, para woong él siempre iba a ser su prioridad y yumi siempre lo puso a él primero, eso solo iba a seguir lastimándolos, y yumi todavía tenía heridas que sanar, estuvo mucho tiempo en una relación donde no era completamente feliz pero tampoco quería dejarlo, por eso cuando se preguntó si realmente le daba miedo terminar con woong o le daba miedo estar sola, sentí que fue uno de los primeros momentos donde se puso como prioridad y pensó en lo que realmente quería para ella, porque hasta ahora había definido su valor por sus relaciones y se perdía cuando no estaba en una, y al final de la temporada se da cuenta de eso, así que espero que en las otras temporadas se de el espacio para descubrir quién es más allá de una relación, que amé desde el deseo y no la necesidad y persiga su sueño de ser escritora. y para el tibio de woong siempre me dolerás 😭 será en otra vida.
Recomiendo mucho este drama, es una historia cercana con personajes muy entrañables, terminas encariñándote con todos sobretodo con las células jj
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ESPECTACULARRRR!!
No soy de ver muchos dramas de época, pero vi este y le di una oportunidad, DE LO MEJOR, o sea desde las batallas hasta el romance, todo es excepcional!No lloré en todo el drama, pasaba de todo que me dejaba con la mirada perdida (aunque en las escenas de romance si me emocionaba jeje), pero en el final me perdieron, ahí fue donde lloré bien perrón jajaja
Los personajes eran tan buenos y complejos, había muchos giros, ya ni sabia quien era bueno y quien era malo, obvi jamás dude de Xiao Wuyi ahhh
Los OST me encantaron y los vestuarios eran tan geniales!
Xiao Wuyi es tan genial, tan imponente, con tanto porte y guapísimo, OMG, salí enamorada! 😻
El romance fue de lo mas bello y sano, Wuyi siempre dejaba que Jiayu decidiera su propio camino, yo no puedo con las miradas que le dabaaa! Y aunque no hubo beso yo sentí todo hasta acá! 💗
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Vibras encantadoras y cómicas
Principalmente me impactaron las sensaciones que me produjo. A veces, con ciertos dramas modernos, todo se siente genérico: minimalista, serio y, en ocasiones, repetitivo hasta volverse aburrido. Pero este drama fue distinto; evocaba una calidez particular, de esas que recuerdan a los dramas que puedes ver en una tarde tranquila de verano (o de invierno, si prefieres). Esa estética, junto con la musicalidad juguetona y las actuaciones, hacía que la experiencia se sintiera como entrar en una dimensión del pasado, una época en la que los dramas se hacían y se sentían de otra manera, muy al estilo de 2015. Incluso el humor tenía un matiz especial: las escenas y los comportamientos cómicos eran más absurdos pero cercanos.Otra cosa que me encantó fue la protagonista, tanto como personaje como actriz. Representar papeles cómicos es algo que hace de manera excelente, y siento que podría ver sin problema un drama de comedia protagonizado por ella. Como personaje principal, era quien realmente le daba vida a la serie: todo lo que le ocurría y la forma en que reaccionaba era simplemente hilarante.
Me gustó la pareja, especialmente cómo fue surgiendo su relación. Aunque no considero que sea el eje más importante del drama, su dinámica es bonita: graciosa y tierna.
También disfruté todo lo relacionado con el palacio : los ministros, los eunucos y, por supuesto, el rey. Era una dinámica entretenida de observar. Los temas serios de política y administración se abordaban de una manera tan ligera y divertida que perdían cualquier peso solemne, haciendo que uno simplemente la pasara bien.
Por último, pero no menos importante, quiero dejar algunas reflexiones que surgieron mientras veía la serie.
La protagonista carga con un problema muy común: el peso del estudio y la presión social de rendir en un examen que, según todos, definirá su futuro. Sin embargo, ella no es buena en los estudios; pertenece a ese grupo de jóvenes a quienes simplemente no se les da, y que además no tienen claro qué quieren hacer con su vida.
Y aquí surge el dilema:
Se supone que a los jóvenes se les enseña a rendir, a cumplir metas, a seguir un camino claro. Pero...
¿Qué pasa cuando no puedes rendir?
¿Cómo se construyen metas que dependen de un sistema académico que no se ajusta a ti?
¿Qué ocurre cuando no encuentras un propósito que haga que el esfuerzo tenga sentido?
Nuestra protagonista se enfrenta justamente a eso. No se sentía en sintonía con su mundo ni con las exigencias que lo acompañaban, y por eso no es extraño que deseara escapar, no en un sentido peligroso, sino en ese pensamiento que a veces cruza la mente: ¿Podría simplemente escapar de estas exigencias?
Ahora bien, ¿qué aprendió en su viaje al pasado? ¿Qué cambió en ella al volver a su vida real?
Primero, aprendió a valorar a su madre. A veces damos por sentado a quienes están a nuestro lado hasta que la distancia —o la ausencia— nos hace ver su importancia.
También comprendió el valor del esfuerzo y del trabajo con propósito. Ver cómo sus conocimientos podían ayudar a una nación fue una inspiración: entendió que estudiar sí tiene sentido cuando se conecta con una causa justa, y que el esfuerzo vale la pena cuando existe un propósito que lo sostenga. Muchas veces la apatía nace de no tener un motivo lo suficientemente grande para luchar, o de no creer que somos capaces de aportar algo. Pero este viaje le mostró que sí era capaz, que su esfuerzo podía ser útil, y que trabajar por algo valioso transforma la percepción del estudio.
Y, finalmente, aprendió que siempre hay oportunidad de seguir adelante. No aprobar un examen o no ser tan bueno como los demás no significa que todo esté perdido; significa que existe otro camino, otro propósito que tendrá sentido para ti y por el que podrás esforzarte. Al final, ella todavía tenía la oportunidad de estudiar, aunque no hiciera el examen junto a los demás.
Esta reflexión nos recuerda que la sociedad tiene sistemas, estándares y moldes, pero no todos encajamos en ellos. Y esa diferencia no debería convertirse en sinónimo de fracaso. Por eso es que también me gustó esta historia, porque mientras la veía, llegué a una reflexión con la que me sentí profundamente identificada.
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Una joya entre los survival dramas
Limit me hizo sentir una angustia persistente mientras la veía; a cada momento me preguntaba:
¿Van a sobrevivir?
¿Estarán bien?
¿Lograrán superar todo?
¿Encontrar alguna forma de salvarse?
Esa tensión continua me mantenía intrigada, queriendo ver un capítulo más… y luego otro.
Ese nivel de angustia e intriga tan vivido, me hizo darme cuenta del efecto que la serie tuvo en mí. Logró traspasar la pantalla y hacerme sentir como si estuviera allí: presente pero incapaz de intervenir. Esa capacidad de generar emociones tan auténticas es lo que me hace valorar profundamente este drama; que me hiciera reaccionar así es, sencillamente, algo digno de apreciar y decir: wow.
Aprecio que también mostraran un poco de las historias de cada personaje: su trasfondo, su vida, su mundo. No se limitaron a la supervivencia en el bosque; había otra trama dedicada a revelar quiénes eran. Eso les daba vida: no eran solo figuras intentando sobrevivir, sino personas con sentimientos, problemas, familias, entornos y luchas que moldearon sus personalidades y motivaciones. Gracias a eso pude conectar con ellos; sentí empatía, cariño, tristeza y cercanía. Eran personas con una identidad que merecía ser conocida.
La ambientación es sencilla, pero profundamente tétrica. Los bosques son lugares comunes, los hemos visto incontables veces, y aun así aquí funcionan de manera impecable. El bosque transmite desamparo, supervivencia y angustia; y el autobús volcado, con los cadáveres, añade un matiz macabro y traumático. Estos escenarios crean una atmósfera oscura y desoladora que, si te gusta el género, también se disfruta por su misterio e incertidumbre.
El hecho de que sean colegiales añade un matiz aún más triste: primero, porque ver los cadáveres te hace pensar en la juventud perdida; y segundo, porque son chicos inexpertos enfrentados a un entorno de supervivencia para el que no están preparados. La mayoría sigue siendo dependiente de sus familias, no adultos formados para enfrentar situaciones extremas.
Me interesó ver cómo, en situaciones de presión, cada personaje revelaba aspectos de su personalidad que en circunstancias normales no aparecían: su lado oscuro, inesperado o desesperado. Observar esas reacciones me llevó a preguntarme cómo se comporta realmente una persona cuando enfrenta una situación de vida o muerte. Es un dilema que siempre vale la pena considerar.
Por último, admiro la narración, que plantea preguntas constantes: ciertas escenas generan dudas y te dejan sin claridad sobre lo que ocurrirá al final. Llega un momento en el que surge la inquietud de si la historia está revelando desde el principio cómo terminará todo o si, en realidad, las señales se están interpretando de forma equivocada.
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Porque esta es mi primera vida
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La importancia de ser honesto con uno mismo
Tres historias y tres formas distintas de entender las relaciones de pareja. Cada vez me doy más cuenta de que, en muchos k-dramas, aunque la premisa pueda parecer infantil o incluso un poco absurda al principio, terminan enganchándote por la profundidad de las reflexiones que esconden.En este caso, me quedo especialmente con la química de los actores protagonistas y con la idea de "ser honesto con uno mismo", un mensaje que atraviesa toda la serie y que invita a reflexionar sobre el amor, las expectativas y la forma en que vivimos nuestra propia vida.
Es una serie que me fue conquistando poco a poco y que disfruté cada vez más a medida que avanzaban los capítulos.
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Falling in Love With You is The Best Thing I Have Ever Done
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Una serie vacía, sobrevalorada y sostenida casi por completo por la cara de Zhang Linghe
Valoración: 4/10He intentado ver The Best Thing dos veces. La primera la abandoné porque me aburría. La segunda he conseguido llegar hasta el episodio 11 y puedo afirmar, ya sin ninguna duda, que no era falta de paciencia: la serie es tediosa, inerte y narrativamente hueca.
Se vende como un romance tranquilo y de combustión lenta, pero no es ninguna de las dos cosas. La tranquilidad no consiste en eliminar la personalidad, el conflicto, la tensión y el ritmo; y un slow burn exige que exista algo ardiendo, aunque sea bajo la superficie. Aquí no arde nada. Ni deseo, ni curiosidad, ni fricción, ni intimidad emocional. Solo hay dos personas atractivas coincidiendo una y otra vez mientras la fotografía, la música y las miradas alargadas intentan fabricar una emoción que el guion no ha sabido construir.
La narración parece una receta de cocina interminable: ahora ella se levanta, ahora va al trabajo, ahora visita la clínica, ahora se encuentra con él, ahora comen algo, ahora alguien comenta lo guapos que son. Las escenas no generan consecuencias, no cambian la relación y no revelan nada importante sobre los personajes. Se puede ver la serie mientras se hacen otras veinte cosas porque no exige atención alguna. No hay nada que comprender, anticipar ni recordar.
La protagonista es desesperante. Comprendo que esté deprimida, que padezca insomnio y que venga de una relación tóxica, pero el guion utiliza todo eso como excusa para convertirla en una mujer sin energía, iniciativa, carácter ni vida interior. No parece una persona tranquila, sino un cuerpo que se desplaza lentamente de una escena a otra. Apenas reacciona, tarda una eternidad en comprender lo evidente y carece de la menor fuerza dramática. La depresión no borra necesariamente la inteligencia, la rabia, el humor o la voluntad, pero esta serie parece creer que una mujer vulnerable debe comportarse como si estuviera sedada.
El supuesto protagonista masculino perfecto me resulta todavía más cuestionable. Ella es su paciente, se encuentra en un momento emocionalmente frágil y él dispone de información íntima obtenida dentro de una relación médica. Aun así, empieza a tantearla desde el principio, utiliza la medicina como vía para acercarse y se introduce progresivamente en su vida mientras continúa tratándola. La serie pretende venderlo como una green flag porque es guapo, habla con suavidad, cuida a los mayores y prepara remedios, pero la amabilidad no elimina el abuso de una posición privilegiada ni convierte en limpio un cortejo que nace dentro de una relación profesional desigual.
La supuesta amistad entre ambos tampoco es una amistad auténtica. Él ya está interesado sentimentalmente y emplea esa cercanía para ganar espacio mientras ella ni siquiera comprende sus intenciones. El amor no nace de una relación desinteresada que evoluciona: él inicia el vínculo con una finalidad romántica desde el comienzo y aprovecha todas las oportunidades que le proporciona ser su médico, vecino y confidente. Que después ella termine correspondiéndole no borra el modo en que se ha construido la relación.
Tampoco existe una razón convincente para que él se enamore de ella. Le parece bonita. Eso es todo. La serie repite constantemente que ella es preciosa y que él es tan atractivo que medio vecindario quiere presentarle a alguna pariente, como si la belleza de los actores pudiera sustituir la escritura del guion. No hay descubrimiento mutuo, admiración fundada, complicidad, desafío ni transformación. El guion no desarrolla el vínculo: se limita a declarar que existe y espera que el espectador lo crea porque Zhang Linghe mira intensamente a cámara.
El personaje de él también está construido con piezas prefabricadas: médico ejemplar, especialista entregado, madre muerta de cáncer, padre ausente, abuelo cariñoso, carácter sereno y rostro extraordinario. Todo está diseñado para fabricar al novio ideal sin concederle contradicciones reales ni obligarlo a examinar su conducta. Su pasado no añade profundidad; simplemente completa una ficha de personaje pensada para despertar admiración automática.
La serie es bonita, sí. Está bien iluminada, los protagonistas son atractivos y la medicina tradicional china proporciona una estética agradable. Pero una serie no es buena porque parezca un anuncio caro de té y flores con hombres perfectos. La belleza visual no compensa veintiocho episodios sin pulso, una protagonista sin sangre, un romance sin evolución y un conflicto ético que el guion ni siquiera es capaz de reconocer.
Entiendo que las admiradoras de Zhang Linghe disfruten contemplándolo durante horas. Lo que no entiendo es que eso se confunda con calidad narrativa. Si otro actor menos atractivo interpretara exactamente este mismo guion, probablemente nadie estaría hablando de una historia profunda, madura o reconfortante. Estaríamos hablando de lo que realmente es: una sucesión de escenas vacías embellecidas por una producción cuidada.
Le doy un 4 porque no está mal rodada y porque los actores hacen lo que pueden con un material muerto. No le doy un 1 porque existe cierto nivel técnico y visual. Pero como romance, como drama y como historia de personajes, me ha parecido un fracaso absoluto. No es delicada, no es profunda y no es lenta: es simplemente aburrida.
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Un punto para la serie y cuatro para Fourth
Valoración final, a pesar de todo: 5/10
Ticket to Heaven tenía todos los elementos necesarios para convertirse en una serie extraordinaria: una ambientación poco habitual, dos adolescentes atrapados entre el deseo, la fe, el miedo y la culpa, una institución religiosa capaz de ofrecer consuelo y, al mismo tiempo, convertirse en una cárcel, y un protagonista que cree que su obediencia le permitirá reunirse algún día con los padres que perdió. El material era potentísimo. El resultado, sin embargo, es una producción preciosista, solemne y emocionalmente manipuladora que confunde la gravedad del tema con la calidad de la escritura.
No basta con hablar de homosexualidad, religión, duelo y represión para haber contado algo profundo. Hay que desarrollar los conflictos, permitir que los personajes se contradigan, mostrar cómo sus creencias afectan a cada decisión y construir una evolución emocional que no dependa únicamente de silencios, lágrimas, símbolos religiosos y música cuidadosamente colocada. Ticket to Heaven se comporta como si la mera presencia de una cruz, una oración y un muchacho llorando garantizara trascendencia. No la garantiza. En demasiados momentos, la serie no profundiza: posa.
Tanrak debería ser un personaje desgarrado entre dos pilares de su identidad. No se limita a creer en Dios; su fe está unida a la esperanza de reencontrarse con sus padres muertos, de modo que aceptar su deseo debería amenazar no solo su concepción del pecado, sino también el último vínculo que conserva con ellos. Ese conflicto podría haber sostenido una historia devastadora. Sin embargo, su crisis interior aparece y desaparece según las necesidades de cada escena. La serie nos asegura que está sufriendo, Fourth llora de manera extraordinaria y la dirección subraya cada emoción hasta el agotamiento, pero el guion rara vez permite comprender cómo cambia realmente su pensamiento. Las grandes preguntas reciben respuestas demasiado simples, las conversaciones decisivas parecen resolver en minutos contradicciones construidas durante toda una vida y el conflicto religioso termina reducido a mensajes reconfortantes que suenan bien, pero que no soportan demasiado análisis.
Barth tampoco consigue convertirse en una persona completa. Tiene una familia rota, una actitud rebelde, cierta vulnerabilidad y una función narrativa muy clara: entrar en la vida de Tanrak para obligarlo a descubrir quién es. Pero más allá de ese cometido, su personalidad resulta sorprendentemente escasa. Sabemos qué representa, qué heridas debe tener y qué emociones necesita provocar, pero no llegamos a conocerlo con verdadera profundidad. Él y Tanrak poseen pasado, trauma y deseo, pero muy pocas veces parecen tener una vida interior que exista fuera del argumento.
La relación amorosa está igualmente mal construida. La serie quiere que creamos en una conexión intensa y transformadora, pero sustituye buena parte de su desarrollo por miradas, pausas, proximidad física y montajes. Los actores tienen química, pero la química no puede hacer todo el trabajo que el guion ha decidido ahorrarse. Faltan conversaciones capaces de revelar quiénes son, momentos en los que la percepción que tienen el uno del otro cambie de verdad y una progresión clara desde la curiosidad hasta la necesidad emocional. La serie salta de la atracción a una relación supuestamente trascendental y confía en que la fotografía y las interpretaciones rellenen los huecos.
El mayor problema es que Ticket to Heaven tiene tanto miedo de señalar responsabilidades que termina desactivando su propio conflicto. Quiere hablar del daño producido por determinadas enseñanzas religiosas, pero no quiere que la religión parezca culpable. Quiere mostrar el miedo, la vergüenza y la represión, pero procura que casi nadie resulte verdaderamente responsable de haberlos provocado. Quiere cuestionar una estructura, pero se apresura a introducir figuras comprensivas que expliquen que Dios es amor y que todo puede reconciliarse. El mensaje es amable y seguramente consolador para muchas personas, pero dramáticamente resulta cobarde. Una institución puede contener individuos bondadosos y seguir causando un daño profundo. La serie parece incapaz de sostener ambas ideas sin suavizar la segunda hasta volverla casi inofensiva.
Tampoco me convence que cada emoción tenga que llegar acompañada por todos los recursos disponibles. La iluminación, la música, los silencios, el simbolismo, las lágrimas y los primeros planos están siempre preparados para indicarnos exactamente cuándo debemos conmovernos. La dirección no confía en la escena ni en el espectador; necesita remarcar continuamente que estamos presenciando algo importante. El resultado no es emoción, sino insistencia. Cuando todo pretende ser poético, trascendental y desgarrador, nada termina siéndolo.
Y después está la sobrevaloración. Parece que cuestionar una serie de Aof protagonizada por Gemini y Fourth equivale a no haber comprendido su sensibilidad o su mensaje. Lo he comprendido perfectamente. El problema es que un mensaje necesario no convierte automáticamente una obra en buena, una intención respetable no sustituye el desarrollo de personajes y una interpretación excelente no puede ocultar indefinidamente un guion superficial.
Fourth es la razón por la que esta serie recibe un 5 y no un 1. Su interpretación aporta una complejidad que no siempre existe en la escritura. Consigue que el dolor de Tanrak parezca real incluso cuando el guion lo simplifica, expresa vergüenza, deseo, miedo y pérdida con una precisión extraordinaria y sostiene escenas que, interpretadas por alguien menos capaz, revelarían toda su pobreza. No es la serie la que me ha conmovido: ha sido Fourth luchando por encontrar humanidad dentro de un personaje escrito a brochazos. Gemini cumple y la química entre ambos funciona, pero Fourth está claramente haciendo el trabajo emocional de la producción entera.
La factura técnica es buena, la ambientación está cuidada y la serie parte de una idea valiosa. Nada de eso compensa unos personajes insuficientemente desarrollados, un romance que pretende ser más profundo de lo que ha construido, un conflicto religioso domesticado para no incomodar demasiado y una dirección tan empeñada en fabricar prestigio que termina asfixiando cualquier espontaneidad.
Mi valoración real sería un 1. Le doy un 5 porque Fourth merece esos cuatro puntos adicionales. Sin él, Ticket to Heaven no sería una obra delicada ni trascendental, sino lo que queda cuando se retiran la música, la fotografía y las lágrimas: una historia con muchísimo que decir y muy poco valor para decirlo de verdad.
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La propuesta de la oficina de fiscalía
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necesito capitulos de 1 hora
de verdad tengo la necesidad de que los capítulos sean de mínimo 1 hora, me quedo con las ganas de verlos más, lamentablemente duran tan poquito que apenas y lo siento como una probadita pequeña 😭😭primero que nada y lo más importante para mí es LA QUIMICA DE LOS PROTAGONISTAS, necesito verlos más, necesito una segunda temporada de verdad porque no es posible que apenas los conocí y ya les tengo que decir adiós
que buenos actores, que conección crearon, y realmente parecían muy cómodos entre ellos porque por lo visto Corea está apostando más por las escenas +18, mucho más de lo que apostaba anteriormente en otros bl, buenos besos, buenas escenas de cama y todo eso lo hicieron sin que pareciera tieso o incómodo
Corea tiene el potencial para crear mas bl de calidad, con buenas tramas, tanto como ponerse por encima de otros países que crean bl, me encanta que hayan apostado por historias policiales, de suspenso y terror psicológico, es otro nicho interesante para explorar y que muchos queremos ver, de alguna manera esto cura las almas de quienes shippeabamos a los protagonistas de "strangers from hell" por ejemplo...
los demás personajes estuvieron a la altura para mí, especialmente la mujer esta que resultó ser culpable al final, QUE GRAN actriz, 10/10, esa escena de chae ha descubriendo que taeson es el hijo del hombre que supuestamente su padre asesino fue el PEAK, una de las mejores escenas en una serie bl
*9.5 porque esa intro de IA medio me daba bajón cada que la veía, dejen de usar IA para las intros, se ve feo, simplemente no va
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La propuesta de la oficina de fiscalía
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Needs a season 2 ✨️
The chemistry between them is off the charts; they look so damn good together. I could watch their kissing scene for hours and never get tired of it. Their scenes are absolutely wild.Off-screen, Kim Yoon Sik is like a puppy, he's too cute. 🐶💖
☆ I love that Taeseon's confession is essentially, "I'm so sorry I dragged you into this mess. I care about you way more than I ever planned."
☆ "I respect all your fetishes."
Gotta be one of the most romantic lines in a BL
Taeseon you smooth motherfucking freak. 😍
☆ I love you, Lee Chaeha
They Kiss...
Answer me
I did answer you.
Say it
Who still says it these days? So old-fashioned
Are you throwing a tantrum at me?
✨️I could watch this BL over and over again.✨️
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This review may contain spoilers
me divertí
Fue una serie/telenovela para pasar el rato, me divertí mucho viendola y ver el crecimiento del protagonista me gustó mucho. Aunque sinceramente anhelaba que me mostrarán la boda y su viaje en crucero. Pero me dejaron ese final con el beso nada más 😭 // En cuestión al principio de verdad quería que se quedara con el presidente jajajaja pero me encantó que después al Min Woo le diera celos y me quedé con el hasta al final. Aunque si quería un final bonito para el presidente pero bueno, equis. Mi esena favorita fue cuando la niña comenzó hacer todo a propósito en la casa de su papá, como me reí con eso. En fin, la termine súper rápido y fue muy bonita de ver. La Ame!¿Te ha parecido útil esta reseña?
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muy buena serie!
me gustó mucho la serie, a pesar de la diferencia de edad y la limitaciones que podrían tener en algunas escenas, pude notar el profesionalismo de los actores y la capacidad que tuvieron para hacerle ver al público que realmente se querían sin tener mucha “interacción física” (ya sabemos besos, escenas de ese estilo). Lo otro bueno es que la serie pudo mantener en constante entusiasmo debido a que habían cosas que no te esperabas, los malos quizá no eran tan malos y cosas así, y eso me gustó y me mantuvo enganchada. Siento que la historia también estuvo buena y para mí en lo personal fue 10/10 la serie. Lo otro que me gustó que se podía notar lo buen líder que era el actor principal, ya que, se veía como las mujeres de su casa todas tenían su propósito, sueños y como se llevaban bien unas con otras y se defendían entre sí, me gustó que las mujeres en la serie nunca fueron poco. mi bien 👌🏼👌🏼¿Te ha parecido útil esta reseña?




